
Yo creo que en España solo al tonto del barrio se le puede olvidar comprar la lotería de Navidad. No sé si esto será igual en otros países pero aquí todo el mundo tiene algún billete de lotería. Yo este año también tengo el mío propio, sin compartirlo con nadie. Y sí, me va a tocar, ¡¡me va a tocar la lotería!! Es que lo estoy viendo…
Me decía una amiga que la lotería debería estar mucho más repartida, más premios y más pequeños, porque así se beneficiaban más familias y se corría menos peligro de que a la gente se le fuera la pinza ante tanta cantidad de dinero de la noche a la mañana. Esa es la cuestión, que se nos va la oya. Cuántas familias destrozadas después de que les tocara la lotería... ¿No nos da miedo de que nos toque la lotería? Yo le he pedido a Dios que me de la oportunidad de demostrarle que no me va a pasar como a otra gente y que voy a saber gestionar y repartir bien el dinero manteniéndome como una persona íntegra.
La verdad aquí todo el mundo compra y se llena de pájaros la cabeza con lo que hará con el premio, pero no sé si le damos la importancia que en realidad tiene un premio así y que puede que nos toque. Esto es algo serio y hay que pensarlo bien antes de que eso ocurra. ¿Qué harías tu si te tocara la lotería? Desde luego cuando nos graba una cámara de la tele todos decimos que dar a los pobres… pero no sé yo ehh... Os dejo aquí en unos puntos sobre qué es lo que yo haría:
1.- De primeras ya moriría del impacto, así que apaga y vámonos…
2.- Iría a mi padre y le diría, -¿ahora qué hago con todo esto?
3.- Mi primer gasto sería comprarme un coche, un BMW rojo, pero no sé qué modelo que yo de eso no entiendo.
4.- Me compraría una casa en Jaén
5.- Una segunda vivienda, bien en la playa o en Madrid.
6.- Invertiría una determinada cantidad en acciones.
7.- Invertiría otra cantidad a plazo fijo.
8.- Guardaría otra cantidad para vivir con tranquilidad pero sin excesos el futuro más próximo, es decir, unos cinco años, porque yo seguiría trabajando o completando mis estudios.
9.- Siempre hay alguna amistad cercana y de confianza que necesita un cable para levantar cabeza o empezar su negocio, por lo que la tendría en mente.
10.- Del resto intentaría deshacerme absolutamente seguramente a través de la Iglesia.
Creo que en el error que la mayoría cae es en dejar de trabajar; es el inicio del desastre. Trabajar es un deber, pero también una necesidad de las personas, no hay que usar ese dinero para vivir del cuento el resto de la vida, de hecho no deberíamos cambiar de vida, sólo mejorarla.
¿No os parece una responsabilidad demasiado grande?