Como decía aquella canción de dudosa calificación moral…
Y es que resulta que se está observando -o quizás solo lo he observado yo-, que en estos tiempos que corren, todo converge hacia una sola cosa: nada en concreto; una mezcla de todo.
Está ocurriendo con los idiomas en los distintos países, que aunque en cada uno se mantiene su idioma, ya es casi obligatorio saber inglés y casi oficial su uso. Por lo que en el futuro seguramente todos hablaremos en dicha lengua y los demás idiomas no serán más que lenguas muertas que se seguirán estudiando en sus respectivos países, así como se hace hoy en día con el latín (que por mucho que nos intenten hacer entender, no tiene ningún sentido estudiarlo).
Pasa también con las razas, cada vez hay más mezclas y cada cual más original, por lo que ya no se hablará de negros, blancos, mulatos, zambos, castizos, criollos… sino de la raza “mestiza” en general. Porque a ver qué nombre se le pone a la raza del hijo de un mulato con un japo… Imaginaos como está la cosa que dicen que de aquí a 200 años ya no habrá rubios, con la masacre que liaron los alemanes para defender su raza y van a ser de los primeros en desaparecer. Al final os digo que todos seremos negros porque son los genes más fuertes; o chinos, porque son más y poco a poco pueden hasta hacer desaparecer la piel morena, haciendo un simil con aquella frase: no somos machos pero somos muchas… la unión hace la fuerza. Qué miedo dan los chinos como se pongan de acuerdo…
Lo último que está ocurriendo no da menos miedo que el imperio chino, y es que aunque está ocurriendo de forma muy sutil se está produciendo una mezcla de sexos. Pasará que al final no habrá un sexo definido, ya no habrá ellos y ellas, sino ¡¡elles!! Habrá hombres operados de mujeres; mujeres operadas de hombres; hombres que fueron niñas y que de viejos se sienten abuelas; no operados que se sienten y visten del sexo opuesto, por lo que pueden haber señoras que de chicas se llamaran Perico y conserven su colita pero vayan al baño de mujeres… Qué tontería, ¡no habrá! Habrá un solo baño más grande con bater y urinarios, donde Juanita meará de pie y habrá faldas con bragueta, y Fernandito meará sentado. Pero esto empieza poco a poco y estamos en sus inicios, y es que eso de la masculinidad y la feminidad es taaaaan antiguo… Lo guay es la igualdad, así Don José ira al banco con un esmoquin rosa, su color favorito porque de pequeño su cuarto era rosa y ahora le encanta. Sin embargo su compañera Florinda irá con su vestido azul, por ejemplo, pero con las piernas llenas de pelos porque si en los hombres está bien visto tanto que se depilen como si no, ella dice que pasa de torturarse.
Tiempo al tiempo, que así está el mundo y no sabemos que nos quedará por ver, así que mejor ir abriendo nuestras mentes, que al eslogan de la diversidad le quedan los días contados. Pero don´t worry, que a todo se acostumbra uno.
4 comentarios:
El Latín, sí sirve, señorita. Se lo digo yo que soy de ciencias puras. Aporta disciplina intelectual, cultura, bagaje,... En fin, ¡qué daño ha hecho la LOGSE!
Y en cuanto a tanta diversidad y tanta mezcla. ¿Qué quiere que le diga? Me gusta que las mujeres sean mujeres, se comporten como mujeres, vivan como mujeres, se vistan como mujeres, hablen como mujeres y, sobre todo, que disfruten y se sientan orgullosas de ser mujeres.
Y que los hombre sean como Dios manda. Por cierto, yo no he escrito el anuncio, de verdad.
Y en cuanto lo de mezclar las razas. Pues hombre, no me importaría mezclar mis genes con una dulce y femenina polaca, por ejemplo.
Subdire,
claro, así debe ser, las mujeres femeninas y los hombres masculinos, y eso es lo bonito, por eso no entiendo que haya tanto hombre con pluma suelto por ahí...
¿Esa es la colonia que usas? jajajaja
No es colonia, es masaje postafeitado, señorita. No como el Brumel... tan pasado de moda.
jajajajaja oye! con Brumel no te metas!!!
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