De siempre (y quizás por siempre) les he tenido un poco de pánico a los perros… En realidad he pensado o me he hecho creer que más que miedo me dan asco. Asco verdaderamente me dan, muchísimo, rara vez toco un animal de estos, pocas veces los dejo acercarse a mí y nunca permito que se me suban, y el día que uno me chupe le pego una patá… De corazón digo que les he intentado dar alguna oportunidad, una vez dejé que uno se me acercara y se puso a mear a mi lado. No soy así con todos los animales, no es que odie a los animales desde luego, me gustan mucho los gatos, me encantan los caballos, he cogido ovejillas, he subido a un elefante mierdoso del circo… pero cada cosa en su ambiente y su momento.
Pero no soporto, ni estoy dispuesta a soportar a los perros en las ciudades, ya no es que me ponga negra el ver la ciudad llena de mierdas, es que no comprendo porqué tengo que ir yo con miedo por la calle cada vez que veo un perro si las ciudades son para las personas. Si quisiera convivir con animales me iría al campo, o me aguantaría, porque a mí me encantaría pasear a un pony, pero no creo que mis vecinos me dejaran meterlo en el ascensor, sin embargo tengo unos cuantos vecinos que tienen unos perros más grandes que un caballo.
Menos aun puedo soportar a los dueños de los perros, babosos enchochaos con su animalito que parece que todos tenemos que querer a su bestia. Yo tengo que sufrir constantemente la humillación de que tener que apartarme de un perro y que su dueño me diga: “no, si no hace nada”. ¿¿Pero acaso yo le he preguntado si hace algo?? Si quiere pasear al perro que lo lleve con cuerda corta para que no se le acerque a nadie. Además me río yo de eso de “no hace nada”. Ahora resulta que los perros son ángeles con forma animal. Para mí los perros son asesinos en potencia que solo hace falta que se les cruce un cable para que sus dueños lo tengan que llevar al matadero, el problema es que si ellos se quieren arriesgar a ser la victima, genial, pero yo no quiero. De ahí viene eso de mi canfobia, porque cuando paso al lado de un perro grande pienso que se le va a cruzar un cable y se me va a abalanzar y me va a desfigurar mi joven y bello rostro.
13 comentarios:
Comparto casi todos sus sentimientos hacia los perros, excepto el asco. Es un animal que no me gusta; me parece demasiado sumiso además de molesto. Cuando veo a alguien coger del suelo las bolitas de Ferrero Roché de su perro me pregunto si serían capaces de cambiar los pañales a su madre enferma.
Me gustan los perros. Pero no los perros patada ésos. Perritos mierdosos a los que tratan como si fueran bebés. Cada vez que veo uno, ladrándome, porque todos esos chuchos me odian, me dan ganas de pegarle una patada y ponerle en órbita... Y regoderme riéndome de las lágrimas de su cursi dueña o mariquita dueño. Sacan lo peor de mí mismo. Mi instinto más asesino.
Y, encima, hay que sacarles de paseo varias veces al día. Cuando veo a alguien a medianoche o las siete de la mañana, con el frío que hace que aquí a esas horas, con el chucho, pienso que es un gilipollas.
Me gustan, sin embargo los perros grandes y nobles como los pastores alemanes, los pastores belgas, los mastines,... Pero creo que son para una casa con finca en medio del campo, donde pueda correr y comerse a algún albanokosovar.
La frase no es mía. Se la copié a un señor que durante muchos años fue sargento legionario (qepd). Por fin pude usarla hace algunos meses. Entré ¡¡¡EN UN BAR!!! y un perro enorme y baboso se me acercó. El dueño me dijo: "No pasa nada, que no muerde."
Le contesté: "No temo que me muerda. ¡¡¡Temo que me monte!!!"
Por cierto, como usted es muy inocente quizás no lo sepa.
Pero tenga cuidado con los negros porque tienen fama de PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII (pitido de censura otra vez).
Subdire, inocente puede, aunque no ignorante. Pero intenta pensar en cosas que al expresarlas no haya que aplicar tanta censura ehh!! ;-)
Estoy de acuerdo contigo en que el lugar para los perros es el campo. Mis antecesores por parte de padre eran gente de campo y tenían en el pueblo todo un ejército canino para guiar el rebaño y defender las hectáreas. Esa ha sido su función desde tiempos inmemoriales: ayudar al hombre en sus tareas agrícolas a cambio de su comida, protección y (¿por qué no?) amistad.
Sin embargo, tener un perro en un piso me parece una crueldad: esos bichos necesitan su espacio para trotar, perseguir abejas, olisquear el culo a otros perros, marcar su territorio cagándose bajo un almendro y, en definitiva, todas esas cosas que hacen que un animal se sienta libre.
Al igual que el sr. Subdirector, mi animadversión hacia los llamados "perros patada" es máxima, ya que, además de tocar los cojones con su aspecto de ratilla lanuda y sus ladridos estridentes y aborrecibles, no sirven para realizar ninguna de las tareas del campo que -en mi opinión- legitiman la existencia de los perros.
Se ha censurado un comentario religioso, ¿por qué?
Antonio
¿legitiman la existencia de los perros? jajajaja que frase tan ocurrente. ¿¿Qué legitima la existencia de un toro?? Quizás los dueños de estos perros le estén haciendo un favor a su existencia, al igual que los toreros se lo hacen a los toros...
Por cierto, este finde estaré por tu tierra, si veo cabras por el monte me acordaré de tí ;-) jajajajaja
Anónimo,
Porque no venía a cuento y además he querido.
De acuerdo con el artículo.
Por añadir algo, diré lo molestos que son para los vecinos los perros dentro de los pisos y en los pequeños patios de los adosados, empiezan a ladrar y no paran. Una cosa es que los aguante su dueño porque son suyos, y otra muy distinta es que se tiren molestando a la vecindad y nos tengamos que aguantar todos. Si algún atrevido les dice algo a estos dueños te pueden contestar como a mí: "ponte unos tapones en los oídos y eso es lo que hay".
La existencia de un toro la legitima la propia selección natural: sus peligrosas astas y sus 500 kilos de peso lo convierten en el rey de la dehesa española. Ningún otro animal de los que pueblan su hábitat natural se lo puede cargar... excepto el ser humano, claro.
Después de pensarlo un rato, he llegado a la conclusión de que un bicho puede ganarse el derecho a existir por tres motivos bien diferenciados:
a) ser depredador y/o no estar amenazado por depredadores (leones, toros, cocodrilos, ballenas, el ser humano, etc).
b) saberse valer por sí mismo, jugándoselo todo a su instinto de supervivencia (gacelas, roedores, la inmensa mayoría de los peces, etc).
c) prestar una función de utilidad al depredador más fuerte, a cambio de su protección (peces rémora que limpian y desparasitan a los tiburones, caballos de doma, perros labradores, etc). ¿En qué aspecto me puede ser útil a mí un perro patada? Ni siquiera darle una puntapié (como parece sugerir su denominación vox populi) me reporta ninguna utilidad.
¿Vienes a Huesca, Aprendiz? :-) Supongo, cuando dices de ver cabras, que te estás refiriendo al Pirineo. ¡Que en las ciudades del norte no somos tan rurales, caray! Jajajaja.
Antonio Tablones (por diferenciarte del Anónimo)
Mi amiga tiene un perrillo de esos para tener compañía, se puede considerar una utilidad.
No exactamente en Huesca capital, pero por la zona: Zaragoza, Jaca, Alquézar y Barbastro. Y por supuesto el santuario de Torreciudad para la novena de la Inmaculada (que avisados quedáis que ha empezado hoy) Y Antonio espero verte a ti en la novena como buen católico eh! ;-)
En Zaragoza vivo yo entre semana porque estudio aquí; de Jaca son mis tres compas de piso; en Alquézar he estado varias veces de excursión y tanto en Barbastro como en Jaca conservo algunas amistades del mundillo del ajedrez. Así que todos esos lugares me son gratamente familiares :-)
En cuanto a Torreciudad, como asnóstico incurable que soy no se me ha perdido nada por la ciudad-santuario, pero me han dicho que se come de lujo.
Espero que pases un muy buen fin de semana y que tengas la oportunidad de disfrutar de las tradiciones, la gastronomía y la hospitalidad altoaragonesas... ¡Y de un feliz contacto con Dios, claro! ;-)
¡Ah! Y si a tu paso por Zaragoza te encuentras a un tipo desaliñado, con barba de cinco o seis días y cara de no haber dormido en un mes, arrastranto un maletón marrón casi más grande que él, párate a saludarle... Porque ése seré yo.
P.D.: aconséjale a tu amiga que se compre un hámster. Al igual que los "perros patada", hacen algo de compañía y son por lo demás altamente prescindibles, solo que el mantenimiento de un hámster sale mucho más económico. Por no hablar de que el hámster no emite ladridos agudos de madrugada ni necesita que le saquen a pasear dos veces al día
Antonio Tablones,
todo se cura menos la estupidez..;-)
Sobre hamster tengo yo para hablar en una entrada entera que los he tenido en casa...:S
Aprendiz, a mi me gustan los perros, tengo dos. El problema no está en los perros, sino en los dueños que , o los descuidan y los dejan hacer lo que se les ocurra, o los tratan como si fueran personas, que no se sabe que es peor.
Aparte de en el campo, los perros en ciudad sirven para guardar las casas, para hacer compañía ( lo que en determinados casos no es poco)para ayudar a los ciegos, a los autistas y a la gente con problemas, niños o adultos.
Si a un perro se le educa , no tiene por que molestar a nadie, pero el primero en ser educado tiene que ser el dueño y recoger las cacas, llevarlo sujeto por la calle. etc.
Podría hablarte mucho de las satisfaciones que da un perro, pero sería demasiado largo para un comentario.
Un beso
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