El Ayer es historia, el Mañana es misterio, el Hoy es un regalo, por eso se le llama Presente.

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martes, 4 de octubre de 2011

NIÑOS HIPERESTIMULADOS

Está muy de moda entre personas de cierto nivel sociocultural el convertirse en esclavos de los hijos. En ciertas cosas yo sé que son más las tonterías que se inventan para rellenar hueco en las revistas y en ciertos programas de televisión, como todos los consejos para las embarazas con el objetivo de estimular al máximo al churumbel que se está formando en sus entrañas: músicoterapia, motorterapia, tactoterapia, visualterapia… y todo ello con la participación del padre y la familia. Vamos, para que el niño en vez de llorar en el parto te salga tocando las palmas y llamando a sus hermanitos mayores por su nombre.

Pero lo que es cierto, y cada vez se repiten más las quejas de las madres, es que los niños se pasan las tardes entre actividades extraescolares, y ellas llevándolos y trayéndolos. Pero son quejas llenas de amor, porque en realidad queremos que nuestros retoñitos sean lo más de lo más, que sepan y hagan de todo: inglés, piano, natación, kárate, baile, futbol… y por supuesto que saquen todo sobresaliente. Para que lleguen a ser ¿qué? No sé cuál es el objetivo; si el que aprovechen el tiempo, el que sean competitivos, el que aprendan por aprender… no lo sé… Lo que está claro es que los padres se han convertido en unos esclavos de sus hijos, esfuerzo que los hijos por supuesto no llegan a valorar. Pero, ¿beneficia verdaderamente tanta presión y competitividad a los niños? Yo tengo algunos argumentos en contra, como que no hace falta saber de todo para ser alguien; que los hijos no se pueden acostumbrar a que los padres les planifiquen la vida y les marquen el ritmo con un tambor; que el aburrimiento, como aseguran los expertos, fomenta la creatividad de los niños… pero el principal, que los padres no viven para ser los siervos de sus hijos.

Si que estoy muy a favor de motivar a los hijos a dar lo mejor de sí mismos, infundirles inquietudes, fomentarles hobbies, iniciarlos en la lectura, pero sobre todo de darles ejemplo a través de los mismos padres, que será lo que los niños acaben viendo como normal. No sé yo hasta que punto será mejor, si hay medios al alcance, que un niño esté realizando alguna actividad antes que pasarse las horas sin hacer nada, pero está claro que los beneficios que esta continua actividad proporciona al niño, pongo yo en duda que justifique los esfuerzos que hacen los padres para ello, porque por supuesto no garantiza que el chico vaya a ser así un hombre de provecho y sí que garantiza que los padres vivan estresados con tanto trasiego.


10 comentarios:

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Yo creo que tanta actividad no son más que tonterías y esnobismo de los padres. Quieren ir presumiendo de lo buenos padres que son y de los listo que es su niño. Y las madres, de paso, aprovechan para juntarse con otras marujas y pasarse la tarde cotorreando mientras otros les cuidan a sus hijos.

Niños con 10 horas de jornada o más. ¿Cuándo descansan? ¿Cuándo juegan? ¿Cuándo son niños y están con su familia?

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Ahora que estoy trabajando en Valladolid por quince días me doy cuenta que los niños de 17 a 20 años -y más- sí que están sobreestimulados. Con esas niñas ;-)

Al Neri dijo...

Yo toda esa retahíla de actividades extraescolares, campamentos urbanos, Navidades en el cole, etc, etc, me parecen mecanismos para tener aparcados a los chavales mientras los papis trabajan y producen.

nagore dijo...

Yo no sé como lo hacen...
Mi hija pequeña llega cada día a las 18:00 horas. ¿Cómo demoños le voy a apuntar en más actividades?, si tiene el tiempo justo para tomarse la merienda, jugar un ratito, hacer los deberes, bañarse, cenar... y a la cama prontito. No tiene tiempo material.
Después de 8 horas de colegio, pienso que es más sano que disfrute de los amigos en el parque, que se tire de cabeza por el tobogán, que se llene de arena hasta las orejas haciendo castillos, que corra con el patinete, que salpique con los pies en los charcos cuando llueve... aunque se ponga hecha una sopa.

Un par de horitas a la semana de deporte? sí, está muy bien. Pero realmente, ¿cuantos niños realizan las actividades que a ellos les gustan y no las que imponen o gustan unicamente a los padres?
¿Cuántos a la hora de cenar, comparten mesa y el final de una jornada junto al resto de la familia?
¿Cuántos habrá que tocan el clarinete por pantalones, porque era la ilusión frustrada de su padre y así las reuniones familiares lucen más cuando dicen:
- hala Manolito! tócales el clarinete a los "titos" pa que vean lo bien que lo haces.

Es que es más fácil llevarles a hacer todo eso, que sentarse con ellos a resolver ecuaciones, hacer caligrafía, jugar al futbolín o al parchís o hacer una torre espacial gigante de Lego que llegue hasta el techo para luego meter a todos los Gormittis dentro. ;)

nagore dijo...

... y peinar a las muñecas y jugar a cacharritos y a cocinitas... y dejarte pintar la cara :S y ponerte rulos :S cuando tocaaa... a peluqueras!!! :))

perroviejo dijo...

Aquí está el bulo ese de la conciliación laboral y familiar ¿has pensado Aprendiz que muchas de esas actividades se hacen para que los padres trabajen? De todas formas otras hay como las que dice el Subdirector que son para que los padres tomen café.
Mis chicos tienen 4 años y no hacen extraescolares a diario son muy pequeños y no hay tiempo, los llevo a natación los sábados y domingos por la mañana. De lunes a viernes entre cole, comer, jugar, paseos, baño y cena tienen más que suficiente.

Bueno también historias que les preparo yo, pintamos, recortamos, hacemos sal de colores.... pero es que siempre hice muchas manualidades y ahora comparto con ellos. Ah y el tiempo que dedica su padre a lo del tema de "mira como mamá se pone histérica mientras os enseño a andar en bici sin ruedines" eso que yo llamo "ayyyymishijosmelosdesgraciaaaa"

Angelo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Además la experiencia que veo en otros me confirma que los niños no siempre desearian hacer lo que los padres le han programado. Lo que hay que buscar es que los padres tengan tiempo para estar con ellos. A veces hacemos que ellos se adapten a los mayores, cuando tendría que ser al contrario.
Nunca he apuntado a los míos a actividades extra escolares y doy por bien usado el tiempo que han pasado en casa en compañía de sus otros hermanos, jugando con ellos.
Pero esta es mi experiencia personal.Un abrazo

El chico de los tablones dijo...

Yo tuve una época en la que llegué a compaginar clases de natación, inglés, dibujo, ajedrez y bádminton. Y si bien es cierto que de vez en cuando caía algún notable en Religión o Educación Física, la tónica era el sobresaliente.

¿Debo creer, por todo lo anterior, que fui un "niño hiperestimulado"? Sinceramente, lo dudo. Yo hacía todas esas actividades porque me aburría en casa y porque mostraba inquietudes por casi cualquier cosa nueva.

Yo mismo les pedía a mis padres que me apuntaran a todas esas extraescolares y algunas más; es más, eran ellos quienes intentaban por todos los medios hacerme desistir. Lo mejor de todo era que todavía le quedaban horas al día para jugar al fútbol en la plaza de abajo y para leer, que era mi afición favorita.

Desde la más tierna infancia hasta bien entrada la adolescencia tenemos cero preocupaciones y tiempo libre a espuertas. Precisamente por eso está bien invertirlo en fomentar talentos ocultos y desarrollar habilidades, porque cuando uno menos se lo espera llega la Universidad o el trabajo y ya no tiene tiempo para nada... ¡Hasta la jubilación, claro!

Aprendiz dijo...

Joee! quién me ha puntuado el post con una estrella?? qué de la cara!!;-)

Nagore,

muy bueno eso de la ilusión frustrada del padre! en más de un caso debe ser eso muy cierto...


Marian,

mi amiga que es profesora en una guardería, tiene a chiquillos que se quedan hasta las 9, y sus madres no trabajan...es verdad que no hay que juzgar la situación de cada uno, el problema es que es bastante común...

madre mía, 4 años tienen ya los mellis??? yo lo creía más peques!

Veo que Nagore y tu os lo pasáis pipa con vuestros hijos! qué alegría!!! (luego estará la cruz de la moneda que no sepamos claro, no todo es de color de rosa...jajajaja)


Antonio,

Yo precisamente sólo sacaba sobresaliente en Religión, Educación Física y Plástica... jajajaja (y mira, he salido palante...;-)

Para mí no es criticable que un niño haga muchas actividades, más si muestra inquietudes, hablo más bien de esclavizar a los padres para ello.

Y el hecho de que otro niños no hagan nada no significa que no tengan inquietudes ni que estén perdiendo su tiempo.

Subdire, Al Neri y Angelo, estoy totalmente de acuerdo.

nagore dijo...

No la hay Aprendiz. Si bien es cierto, que no siempre está una para dejarse poner los rulos (cansancio, dolores varios, mal humor, malos dias en definita...) al menos en mi caso, no hay nada que me haga más feliz. No puedo quejarme ni de malas noches, ni malas notas, ni malo nada. Es la cruz más dulce que se puede llevar a cuestas.

Si acaso de algún churrete de chocolate impregnando estratégicamente la pared, algún sustillo aislado y puntual facilmente subsanable, alguna peleílla de las de:
-Maripili se ha sacao un moco y me lo ha pegao en la carpeta, aghhhh...
Poca cosa... ;))