Escuché a unas amigas decir que sus primas les caían fatal, que no tenían relación… yo me quedé un poco en shock y les dije que con la familia uno no puede tener mala relación; te pueden caer mejor o peor, tener sus rencillas, pero a la familia hay que cuidarla como algo sagrado. Y me quedo corta. Les comenté que precisamente este sábado yo me iba a juntar con toda mi familia por parte de padre: primos hermanos, segundos y terceros, con tíos, abuelos y todo el que se apuntara que perteneciera a esta rama familiar. Me dijeron que eso para qué… -Pues para conocernos todos, que yo a los del pueblo no los conozco- Les dije.
La gente no aprecia a la familia, yo doy gracias de la suerte que tengo, porque soy muy familiar y me gusta ese ambiente alegre, festivo y de cariño entre familiares cercanos y lejanos. Al fin de cuentas se trata de entablar amistad con personas con las que compartes unos ascendientes comunes, en nuestro caso un señor nacido en 1800, que yo sepa. No se trata de forzar nada, y es verdad que con algunos no se congeniará del todo, pero yo me pregunto si a las amistades las elegimos o si no nos vienen impuestas también al fin de cuentas, y es que no siempre nuestros amigos son los que tenemos por los ideales. La realidad es que la gente se junta con aquéllos con los que algo les une, y que mejor que lo que nos una sea la sangre y unos antepasados comunes. Todo esto es en realidad con la mentalidad con la que te eduquen. Mi querida abuela, que tanto disfrutaba de estas cosas, y que ahora las disfruta desde el cielo (porque nosotros en cada junta familiar la tenemos muy presente), siempre nos regañaba a los primos por pelearnos, diciendo que los primos no se pelean, y así hago yo ahora con los pequeños. Entre primos no hay rencores y todo se perdona.
En la junta de ayer con mi familia todo salió muy bien, nos juntamos como unas 65 personas en el cortijo de un primo de mi padre, y poco a poco empezaron las presentaciones entre familias, lo típico:
-¿y tu entonces de quién eres?
-Yo soy la hija del Fulanito, que mi abuelo es Menganito…
-Ay, claro, si es que tienes la misma cara que tu abuelo. Pues yo soy, fíjate, la prima de tu padre…
Luego comimos todos juntos y después nos reunimos en torno a una pantalla donde se estuvieron proyectando fotos de todos ellos de pequeños y de un montón de gente ya muerta. Os lo podéis imaginar allí a todos señalando la pantalla nombrando a los que conocían: ese es el chache Paquito, el de la abuela María; esa es la Anita, el Pepe, y la otra Anita; Esos son el Paco, el Pepito, y el Juanito… No creáis que soy poco original poniendo nombres, es que en mi familia todos se llaman igual, hay una variedad de tres nombres de hombres y dos de mujeres, y todos se llaman así. Y luego está la curiosidad de que por diversos motivos, te enteras de que uno al que toda la vida has llamado de un modo, resulta que luego se llama de otro. A mí todavía no me ha quedado claro como se llama mi bisabuelo, aunque al menos soy capaz de reconocerlo en las fotos, porque como dice mi prima, a cierta edad nos volvemos chinos, porque es imposible distinguirlos. Al que nos quedamos sin conocer es a uno, que por lo visto solo había una foto suya de la mili, y cuando se murió van y la meten en el ataúd…
Siguiendo con la jornada familiar; por la tarde hubo discurso con imposición de beca a la más antigua de la familia, una señora prima de mi abuelo, que en la vida se ha visto la mujer en otra; fue su momento de gloria, le regalaron unas rosas y ella correspondió con un poema muy bonito que terminaba con esta estrofa:
Las rosas son como las mujeres,
Que si les regañas lloran,
Y si las cuidas, te quieren.
Siguieron la tarde unos con sus charlillas o buscándose en el árbol genealógico que hizo mi padre; los niños viendo los caballos, porque mi tío tiene una yeguada, y como una no deja de sorprenderse, resulta que ahora mi padre le compró un potro a su primo, y yo sin saberlo… con la ilusión que me hace. Luego llegó la cena y después actuó un grupo de música, típico de las bodas que nos estuvo amenizando la noche con canciones y bailoteo. Soy una cursi, aunque nunca lo reconocería ;-) por eso me encantan todas las canciones de la época de la polca y sus letras tan poco modernas que tocan estas bandas. Tuve el detalle de apuntarme dos que me gustaron mucho porque sé que os gusta disfrutar con mi música:
En definitiva el día fue un rotundo éxito, porque como la familia no hay nada, todos encantados y seguro que en próximas ediciones, “los del pueblo” en vez de venir en minibús, se traerán un autobús para que quepan los que no se animaron a venir a esta primera. Y os animo por supuesto a que fomentéis reuniones familiares, que pongáis un poco de vuestra parte en mantener las buenas relaciones y que creéis un clima en el que todos se sientan arropados y seguros, porque no hay nada como saber que uno forma parte de algo y de alguien. Y sé que gracias a Dios no es mi familia la única que hace estas cosas, pero cada vez más la gente deja de valorar su importancia.
10 comentarios:
Me alegro mucho de que estés tan feliz con la reunión familiar. Nosotros disfrutamos de una aproximadamente ..........cada 15 días jajajajaja mi marido tiene 8 hermanos, ahí añades respectivos, hijos y respectivos de sobrinos ¿te haces una idea?. Por otra parte mi padre son 11 hermanos, así que tengo veintitantos primos, taitantos hijos de primos.....uffff
Perroviejo,
cuando os juntéis eso tiene que ser peor que los gitanos!! jajajaja Dada esa tradición de familia numerosísima que tienes, digo yo que no te quedarás sólo con tus dos gemelos no???? ;-)jajajaja
un beso.
Me alegra comprobar que en mi familia no somos los únicos que montamos estos tinglados, jajaja. Mi abuela por parte de madre y sus hermanos y primos llevan organizando anualmente desde tiempos inmemoriales lo que venimos en llamar "la primada".
Cada octubre nos reunimos entre 50 y 60 personas para pasar un fin de semana todos juntos en familia, y cada edición es en una localidad distinta, ya que estamos bastante dispersos geográficamente. Este año será en Zaragoza, así que no me toca moverme mucho.
Cortijo, yeguada, orquesta con Manolo Escobar... ¡Estos andaluces sois gente de lo más entrañable! ;-) jajajaja.
En mi familia ha imperado siempre el matriarcado. Pero no, no en un sentido feminista.
El centro de la vida familiar ha estado siempre regido por una mujer, generalmente mi abuela.
Y cómo no? si aquella gran (en todos los sentidos) mujer, llegó a parir 24, sí... sí digo bien, 24 churumbeles como 24 soles.
Creo que a nosotras nos corresponde, fomentar esa unión. Por nuestra condicción y características femeninas. Porque somos madres y seremos abuelas algún día. (ellos tambien abuelos, sí... pero es distinto)
Porque la maternidad es por suerte y sobre todo, cosa nuestra. (y de ellos sí... tambien, pero se comparte hasta donde se puede compartir, de momento la barriguita es nuestra :)
Sin restar en absoluto importancia a la figura paterna, pienso que la vida familiar siempre va a girar en torno a una madre. Y ella será quien se encargue siempre de mantener la unidad, de fomentarla, de solucionar conflictos...
Sabes por qué? por que somos las que más sufrimos cuando ésto no sucede.
Me ha encantado tu última frase: "no hay nada como saber que uno forma parte de algo y de alguien".
P.D por desgracia y por nuestra propia naturaleza, no siempre es así.
Como yo digo... "los malos tambien son hijos y padres y... de alguien" y "en todas las casa se cuecen habas".
Quien no quiere a su madre, no quiere a nadie.
Ea! ya termino... jajajaja ;))perdón por el sermón :)))
Antonio,
lo tuyo suena de lo más divertido!! un finde entero! Yo creía que por el norte érais unos despegaos..;-)
Nagore,
me quedo muerta con tu abuela!! 24 críos!! jajajaja qué pedazo mujer!
Eso desde luego, las mujeres somos las que sacamos para adelante a una familia...
Y te doy la razón, yo también creo que quien no quiere a su madre no quiere a nadie.
La familia es algo bonito e importante. Es donde crecemos y es el núcleo fundamental de la sociedad.
Pero los fuertes cambios sociales y económicos de los últimos años hacen difícil disfrutar de la familia extensa como antaño. Muchos nos hemos encerrado un poco en la familia nuclear por falta de tiempo, por la mayor movilidad y distancias que hay hoy en día y que mantiene a las familias más separadas y, sobre todo, porque a veces casi no existe la familia extensa debido a la reducción de la media del número de hijos.
Seguramente es un error y yo siempre he admirado las familias numerosas (sobre todo como se educan los niños), aunque creo que tienen sus inconvenientes importantes, pues a veces se da más el desapego y las envidias entre hermanos. Otros quizá vean esto último como una mayor independencia, no sé.
También veo que muchas familias extensas de las que hacen mucha vida en común giran alrededor de un negocio familiar, generalmente fundado por la figura del abuelo, del patriarca. Y eso no me gusta.
De todos modos la pérdida de vida familiar generalmente es fruto de un mayor egoísmo e individualismo. A veces sustituimos esa vida familiar, ese apoyo en los nuestros, por una divinización de la amistad con cualquiera que hemos conocido en la calle hace unos meses y con el que pretendemos sentirnos más unidos que con la familia. Hoy en día la amistad está sobrevalorada y la familia lo contrario.
Con todo, yo no tengo esa idea de que tenga que llevarme bien o querer necesariamente a todas las personas con antepasados comunes a mí más o menos lejanos. Las personas se hacen querer y merecen respeto no por el origen de su sangre, sino por cómo son y por la relación que tienen con nosotros. En ese sentido, considero legítimo llevarse mal con un tío o un primo.
Con padres, hermanos e hijos es diferente. La convivencia durante años hace que tengamos la oportunidad de conocernos más y comprendernos mejor, y disculpar mejor nuestros defectos. Estas relaciones de la familia nuclear son muy cercanas y especiales, y es muy indeseable que haga mal rollo y aun así a veces lo hay por envidias, por diferentes intereses, por caracteres que chocan mucho. Tenemos que respetar pero a veces es difícil convivir sobre todo a partir de ciertas edades (creo firmente que la relación de los padres con sus hijos mayores que no se independizan por causas ajenas a su voluntad se deteriora día tras día)
A unos padres o a un hermano yo siempre le perdonaría o aguantaría cosas que jamás lo aguantaría con un amigo. De hecho, si un amigo me toca los cojones demasiado, dejo de tratarlo y punto, mientras que con la familia ni quiero, ni puedo ni debo hacer eso.
Perdón por el rollo.
Me escama lo del chico de los tablones ¿ a ver si somos familia? Mi familia por parte de madre hemos hecho un grupo en facebook y todos los años hacemos una primada en Santander, yo aún no he ido nporque me enteré tarde. Nuestro antepasado comun, mis bisabuelos tuvieron 11 hijos y sus descendientes somos casi todos bastante prolíficos.
Llevas razón, las reuniones familiares son una gozada.
Complicado que seamos familia, María Jesús, porque de todas las primadas que constan en el "Registro Oficial" que lleva mi tío abuelo (con parte de asistencia, fotografías, crónica larga y detallada de todo lo acontecido durante el fin de semana y premios de concursos chorras que organizamos) ninguna ha tenido lugar en Santander.
Casi todas las hemos celebrado por distintos puntos de la geografía catalanoaragonesa, que es de donde somos la mayoría. Aunque hace dos años la primada se internacionalizó porque nos dio por hacerla en Birmingham, donde también tenemos lazos familiares...
En cualquier caso, me alegra que el concepto de primada esté también presente en otras familias, porque yo me lo paso genial cada año. ¡Por las primadas! :-)
cortijo, orquesta... vienes de una familia pudiente, no? no todos pueden hacer eso
Al Neri,
en general no comparto tu comentario, pero comento un par de puntos.
lo de la falta de tiempo es cierto, pero por eso digo que hay que poner un poco de interés, y si se quiere se saca, y merece la pena.
yo pienso que las familias numerosas tienen muchas pegas y dificultades, pero aportan muchas cosas, porque conviviendo desde tu niñez con mucha gente se aprende mucho. Además, yo veo a cada hermano como una persona nueva y diferente, pero con la suerte de que es tu hermano, y a mi no me hubiera importando tener más hermanos aunque te tengas que privar de cosas y sufras por ello. Ni aunque hubieran salido todos niños, y eso que yo siempre he querido tener una hermana. Y no conozco a nadie que se queje por tener muchos hermanos. (Eso vendrá de mayores cuando haya que repartir herencia..;-)
María Jesús,
no, si yo estaba tan orgullosa de mi familia numerosa, y ahora de vosotros los que menos podéis montar un equipo de fútbol sólo entre hermanos... y algunos hasta con suplentes..;-) jajajaja
Anónimo,
yo este tipo de comentarios es que me dan ganas de borrarlos porque me parecen absurdos, qué importará eso en el tema que tratamos?? ¿Qué sabes tu si no hablo de un cortijillo con cuatro olivas y una casucha? Y una orquesta pagada entre 60 personas... ni que fuera la Filarmónica de Viena...
Pero vamos, que el campo no tiene puertas, y que si te quieres juntar con 100 parientes te vas a pasar un día de campo, que excusas para las cosas hay las que uno quiera, y cada uno se organiza en función de sus posibilidades.
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