Yo me lo pregunto a mí misma, ¿me gusta conducir? Desde luego lo tengo que hacer a diario. De chica mi atracción favorita en la feria eran los coches locos y mi táctica dependía; lo mismo jugaba a esquivar a todos los demás coches y probar mi astucia y dominio del volante; o me daba por ir a “mala leche” a chocar a la típica amiga cagona a la que había que convencer para subirse… y si era choque frontal, mejor que mejor… Y siempre que he tenido la oportunidad, he conducido motillos, quads o incluso el buggie que tiene mi amiga y es una chulada… Por supuesto yo de piloto. Por lo que podría decir que sí, que siempre me ha gustado conducir cualquier vehículo a motor y he disfrutado mucho…
Pero… toda historia de amor tiene su lado trágico cuando llega la hora de la verdad…
En cuanto terminé la selectividad me puse a sacarme el teórico del coche, que por supuesto aprobé a la primera. Y yo, que chulita a veces soy un rato, confiaba en que con el práctico sería igual. Más aun que mi hermano mayor se había sacado los dos a la primera, y yo, por supuesto, no iba a ser menos, ¡vamos!
Pero pa chulo, chulo…
…No voy a narrar todas las desavenencias por las que tuve que pasar, solo apuntar que no aprobé precisamente a la primera, ni a la segunda, ni… pero aprobé, eso sí, y ya voy haciendo en torno a los cuatro años y medio con mi carnet.
Pero yo quiero saber si conduzco bien o mal. Normalmente no me pregunto estas cosas porque me dan igual, pero el otro día… El otro día, una amiga con bastante mucha más experiencia que yo, con la que iba conduciendo a un sitio, no paró de sacarme defectos… Al final concluí que, o conduzco como el culo, o que la otra es muy quisquillosa. Pueden ser las dos.
¿Y digo yo? ¿Se puede decir concretamente qué es conducir bien? ¿Es más importante llevar el coche con suavidad, o conducir con seguridad? ¿Conducir mejor o peor depende del coche?
Lo que sé es que ahora me paso el rato que conduzco atenta en corregir todos esos defectos que me ha sacado. Y es que gustar, gustar, no sé si me gusta conducir, pero cuando lo haga quiero hacerlo bien.
5 comentarios:
Yo, como todavía estoy en las lides de sacarme el carnet porque hasta este verano no he tenido tiempo, no puedo dejar un comentario demasiado útil.
Sí que diré que cuando voy en coche con mis amigos, la cualidad que más valoro en el conductor después de la experiencia es la seguridad al volante: se nota claramente quién conduce el coche como si éste fuera una prolongación de sí mismo y quién muestra dudas al volante.
Muchas veces esos "defectos" de los que habla tu amiga suelen ser manías o vicios que se adquieren ya en la autoescuela y que luego es difícil quitarse. Pero en principio no tienen mayor importancia.
En mi opinión, un mejor coche no lo hace a uno mejor conductor. En todo caso, si es mal conductor, ayuda un poco a disimularlo: hace dos días me dio una vuelta un amigo en el Opel Insignia nuevo de su padre e iba muy suave (ni se notaba cuando cambiaba las marchas), a diferencia de lo que ocurría con el Ford Escort del año la polca que llevaba antes.
Haz caso a tu amiga si sabe más, pero tampoco te tomes sus consejos como máximas: por lo que cuentan es a base de prudencia, concentración y -sobre todo- coger mucho el coche como se mejora la conducción.
Conducir bien y con la soltura que dice El chico requiere de unas habilidades innatas que no todos poseemos. En mi caso dos defectos difícilmente corregibles (aunque sí mejorables) que me han hecho ver que nunca seré Carlos Sáinz son mi falta de orientación y mi incapacidad para permanecer concentrado mucho tiempo y menos aún en varias cosas a la vez.
Antonio,
Yo también creo que un buen coche se nota la verdad. Yo en el mío en cuanto le piso un poco más, el volante empieza a pegar unos retemblíos que un día me quedo con él en las manos. Para coger velocidad tengo que pisar el acelerador a fondo que se me va a salir el pie por el morro, y la palanca de cambios cuando menos lo espere la arranco porque la primera no entra... Sin embargo un día cogí el mercedes de mi tío, y nada más que acercaras el pie al freno, ya frenaba eso, y encima es automático...
Al Neri,
comparto contigo sobre todo lo de la orientación. Cuando llevo a mis amigas les digo que yo conducir sé, pero que me vayan diciendo el camino porque yo soy incapaz...
Donde sí que me noto mucha inseguridad es por la noche en la carretera porque me molestan mucho las luces de los que vienen de frente.
Conduzco mucho: más de 30000 km al año. Por trabajo y, además, como odio estar en casa, los fines de semana suelo escaparme y siempre me toca conducir a mí.
Pero me encanta.
Lo que me extraña es que a usted, señorita, le guste conducir. Tiene pinta de ser de las que vaya a 70 por la carretera y que en montaña (o en el Castillo de Jaén en su caso) se asuste al pasar de 30.
;-)
jajajajaja, Subdire, pues no andas muy descaminado porque no me gustan nada las velocidades. Yo voy a la velocidad a la que me encuentro segura en cada momento. En carretera secundaria para ir a mi campo me puedo poner hasta 120km en determinados tramos, pero estoy a gusto yendo a 100, y quién venga detrás con prisas que se aguante, y si es de noche no paso de los 80. Además, cuanto más tarde en llegar, más tiempo tengo de escuchar música y marcarme mis canturreos..:-p
Lo más rápido que me he puesto ha sido por autovía a 160 km pero porque no me daba sensación de velocidad, pero si no soy yo la que conduzco no dejo que pasen de 120 km. Y por supuesto, por la carretera del castillo (u otras de montaña) no tengo problemas en decir al conductor que frene!! jajajaja.
Que uno se peque una piña por culpa de otro, bueno va, porque no lo puedes evitar, pero desde luego no voy a dar lugar a que sea por una imprudencia mía.
Publicar un comentario en la entrada