El Ayer es historia, el Mañana es misterio, el Hoy es un regalo, por eso se le llama Presente.

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domingo, 28 de agosto de 2011

NUNCA DIGAS NO

Supongo que a estas alturas de la película todos os hayáis percatado ya de que yo soy una triunfadora… Bueno, una triunfadora o una creída. Es lo mismo, porque para triunfar hay que creérselo. No creerse mejor que los demás, por supuesto, sino creerse un triunfador. Yo siempre he sentido que llegaría lejos, que haría algo importante. ¿A los ojos de quién? Eso no me importa, seguramente a mis propios ojos únicamente, porque lo importante al fin de cuentas es ser conscientes de que triunfamos, no de que lo vean los demás. Pero yo no me he quedado ahí, siempre he pensado también que haría triunfar a cuantos pasaran a mi lado, aunque yo no lo viera, pero lo sé. Al igual que sé que son los demás los que me ayudan a triunfar a mí. Sé que cualquier persona puede triunfar, porque para ello solo se necesita una cosa: tener seguridad en uno mismo, y eso es como un músculo que se ejercita, no tiene por qué ser innato. Cuando alguien tiene seguridad en uno mismo no se deja llevar por las apariencias, por lo que su triunfo no tiene porqué parecerlo a los ojos de los demás; Tampoco actúa por imitación, por lo que conseguir lo que los demás no supone un triunfo para él; El que tiene seguridad en sí mismo actúa por su cuenta, los demás son su referencia, su punto de apoyo, pero no los que deciden sus actos.

Pero hay otro factor muy importante para triunfar. No decir nunca no. Por sistema a veces tendemos a rechazar las oportunidades que nos ofrece la vida porque en ese momento no contamos con ellas. Porque creemos que no es el momento adecuado. Dice una frase: “No esperes el momento perfecto. Toma el momento y hazlo perfecto.” No nos engañemos, no existe el momento perfecto para nada, de hecho, estoy segura, aunque se nos presentaran las oportunidades en el mejor momento, no lo reconoceríamos. En alguna ocasión he pensado que hay personas que no triunfan porque la vida no les da las oportunidades que necesitan, pero sinceramente ya no lo creo. La vida le da oportunidades a todo el mundo, y el que las ha sabido aprovechar se sabrá un triunfador aunque sea un muerto de hambre. Porque un triunfador no es el que llega más alto a los ojos de los demás, sino el que ha sabido aprovechar lo poco que le haya presentado en la vida. Porque la vida de un triunfador puede estar llena de éxitos o fracasos, pero eso no importa porque lo esencial es lo que se ha aprendido de ellos. Pero el que no aprovecha las oportunidades no tendrá ni éxitos ni fracasos, porque apenas habrá hecho cosas, solo aquellas pocas que controla y que nada novedoso pueden aportarle.

Pero no hay tristeza si este es nuestro caso, porque la vida constantemente nos presenta nuevas oportunidades y siempre estamos a tiempo de aprender a aprovecharlas. Incluso a veces nos trae de nuevo aquéllas que ya dábamos por pérdidas.

9 comentarios:

El chico de los tablones dijo...

Me ha gustado mucho, Aprendiz.

Es justo lo que necesitaba leer y en el momento en el que lo necesitaba leer (acabo de volver de estudiar de la biblio con la autoestima un poco baja...)

Todas las personas tenemos una serie de puntos fuertes, algo que nos diferencia del resto; algo que nos hace grandes. De tontos es infravalorarlos y de creídos sobrevalorarlos.

Lo óptimo es saber ser unos buenos tasadores de nosotros mismos y ponderar en su justa medida nuestras virtudes y nuestros defectos. Conseguido esto (que para mí resulta lo más difícil) nada hay que nos pueda separar del triunfo:

"Éste soy yo y éstos son mis mejores activos. ¡Soy capaz de sacar esta asignatura y de mucho más, así que prepárate, mundo, porque allá voy!"

Así escrito suena muy bien; ahora sólo tengo que creérmelo. En ese aspecto leer tu post me ha ayudado un poco. Gracias :-)

Nagore dijo...

“No esperes el momento perfecto. Toma el momento y hazlo perfecto.”

Pedazo de frase para empezar el lunes.

Afortunada tú que ya eres consciente de algo que la mayoría llega a apreciar casi al final de su vida. Carpe Diem!

No puedo añadir más, lo estropearía.

Tablones arriba ese ánimo!!!

Un abrazo.

Al Neri dijo...

No acabo de ver esa vision tan subjetivista del éxito y del fracaso, por cierto tan de moda hoy en día.

El éxito y el fracaso de alguien casi siempre son fácilmente apreciables con un simple vistazo a la vida de una persona.

De hecho hay unos parámetros objetivos para determinar el éxito o el fracaso en la sociedad (con amplios márgenes, eso sí).

Lo de no decir que no a los retos, estoy de acuerdo.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Pues yo sí creo que la vida nos da muy pocas, a veces ninguna, oportunidades verdaderas. Porque una oportunidad, para serlo de verdad, debe ser preciada y escasa.

Y si la dejas pasar, quizás no vuelva nunca.

Aprendiz dijo...

Antonio,

jajajaja di que sí! por si te anima, yo siempre pienso que si en algún momento voy a aprobar la asignatura, por qué no va a ser ahora?? Además siempre estará el factor suerte si la llevas cogida con pinzas...


Nagore,

de hecho, creo que hice el post como excusa para poner esa frase..;-)

Por supuesto que si se te ocurre algo que añadir, no te cortes!


Al Neri,

no sabía yo que este era un tema de moda, pero claro que me parece muy subjetivo y me hace gracia eso que dices de los parámetros objetivos. Creo que no debe importarnos lo que considere la sociedad, más, cuando estamos en una sociedad tan pervertida, porque yo no me he referido en el post al éxito laboral de una persona, también existe el éxito personal.



Subdire,

Yo pienso que las oportunidades son cosas mucho más cotidianas, que por a veces insignificantes no les damos el valor que pueden llegar a tener.

Creo además, que el que espera oportunidades tan grandes (que seguramente nunca lleguen), se le van escapando muchas pequeñas que se presentan continuamente.

Besos a todos!

El chico de los tablones dijo...

Nagore,

¡Gracias por el ánimo y saludos! :-)

Aprendiz,

El factor suerte ya lo exprimí al máximo en mi primer año y medio de carrera, cuando a golpe de puro optimismo me daba tiempo a aprobar y gandulear por igual. Ahora estudio y encima voy y suspendo dos...

Me parece muy sabia y muy humana la réplica que haces al comentario del sr. Subdirector: aprovechar el cúmulo de pequeñas oportunidades que se nos presentan a diario no es otra cosa, al fin y al cabo, que aprovechar la gran oportunidad de vivir y ser feliz.

Al Neri dijo...

Está claro que en lo moral o religioso, los parámetros del éxito te los pones tú (o tu director espiritual)

Anónimo dijo...

Al Neri,

Pero si es que lo que yo opino es que no existen parámetros para determinar el éxito o fracaso de una persona, ni en lo moral, ni en lo religioso, ni en lo laboral, ni en nada. Principalmente porque dudo yo que esos paramentros midan si esa persona podía haber llegado a más, o se ha conformado con lo facil aunque sea mucho a los ojos de los demás. Ese es el motivo por el que lo veo subjetivo. No sé si se entiende lo que quiero decir.

Anónimo dijo...

Bueno ese comentario es mio que escribo desde el movil.

Aprendiz