El Ayer es historia, el Mañana es misterio, el Hoy es un regalo, por eso se le llama Presente.

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domingo, 7 de agosto de 2011

CON LA MALETA A CUESTAS


Yo no sé vosotros, pero yo me paso el verano haciendo y deshaciendo maletas. Y es que como no veraneo en ningún sitio, viajecillo que me sale, viajecillo que me apunto, y si no sale nada yo me lo busco…

Una cosa tan simple como hacer una maleta es en realidad todo un arte. Conseguir meter en un espacio limitado y bastante reducido todo lo que necesitas requiere un concienzudo estudio de logística. Bueno, al menos en el caso de las mujeres. Porque los hombres son mucho más simples, con lo puesto y una muda por si se manchan ya llevan el equipaje, no necesitan ni pijama. Cuando yo viajaba con mis padres y todos mis hermanos, llevábamos tres maletas, una para mis padres, otra para mis cuatro hermanos, y otra, la más grande, para la menda, y aun así siempre me faltaba sitio para cosas que llevaba aparte. Mi hermano me dice que porqué no le pongo ruedas al armario que es mucho más fácil…en fin, el niño que nos ha salido irónico...

Pero da igual, no sé por qué nos calentamos tanto la cabeza, si por mucho que te hagas una lista con las cosas que tienes que echar, por mucho que recorras la habitación para ver si te dejas algo, por mucho que preguntes a los demás algo que se pueda olvidar, a lo que todo el mundo responde que si llevas el pijama, que es lo típico que se olvida… todo eso da igual, porque siempre se olvida algo. Y por eso siempre salimos de casa con esa sensación de que nos dejamos algo, porque verdaderamente ocurre así. Pero claro, no sabemos qué es hasta que has cargado las maletas en el coche, has echado gasolina a la salida de tu ciudad y llevas ya 20 Km de viaje. Entonces, entonces es cuando dices, -joder!! la toalla de ducha!

El tema de la maleta no solo es un coñazo para hacerla, también lo es durante el viaje. Y es que una vez llegas a tu destino hay dos opciones, o la desarmas y lo metes en el armario; o vas cogiendo con cuidado las cosas de la misma conforme vayas necesitando. La primera opción es un rollo pero luego resulta muy cómoda. Y la segunda opción al principio funciona porque vas teniendo cuidado, pero luego acaba todo arrugado y desordenado. Lo peor es que ésta última la hacemos con la intención de no tener que sacar todo de la maleta y luego tener que volver a hacerla, pero lo cierto es que al final te ves obligado a sacarlo todo y volver a hacer otro estudio de logística, porque a la vuelta tienes el agravante de que todo está arrugado y ocupa más espacio. Y es además entonces cuando al vaciarlo todo el último día, te das cuenta de que en el fondo estaba la dichosa toalla.

Aunque si hay algo peor aun que lo dicho hasta ahora, es la llegada a casa; cuando te encuentras el cuarto desordenado que te dejaste por las prisas; el cansancio que producen los viajes que hacemos para descansar; una pedazo maleta que hay que colocar; y el coñazo que te da tu madre para que lo ordenes todo cuanto antes. Todo ello unido a que ya has realizado el viaje y ya no existe ninguna motivación para hacerlo. Al final, en mi caso, lo acabo echando todo a lavar aunque ni lo haya usado, y las demás cosas las echo encima de la cama, que luego cuando me acuesto las pongo en la mesa, y cuando uso la mesa otra vez a la cama… y así hasta llega mi madre y me lo mete todo en cualquier sitio, y luego yo me pillo un cabreo porque no encuentro las cosas, y… la historia de nunca acabar con cada viaje.

El caso es que ahí tengo otra maleta para deshacer, y lo peor es que no puedo engüerar mucho porque durante la semana se tiene que lavar todo porque a la siguiente me voy a la JMJ!!

5 comentarios:

nagore dijo...

Para mí lo peor de lo peor... es deshacerlas!

Que tengas buen viaje, pásatelo super-super bien, disfrútalo a tope y a la vuelta nos cuentas...

Un abrazo.

Nago

El chico de los tablones dijo...

Jajajajaja, ¡tremendo post, Aprendiz! Me he reído cosa mala porque TODO lo que dices me pasa a mí constantemente.

Como durante el curso vivo en Zaragoza y los fines de semana vuelvo a Huesca para que me vean el pelo, me veo obligado a hacer y deshacer dos maletas por semana.

"¡Joooder, me he dejado el manual de Civil!" y "mierda, el cargador del móvil/portátil..." son algunas de mis frases célebres que se repiten viaje tras viaje. Y siempre me doy cuenta una vez en el autobús.

Lo del estudio de logística es otra verdad como un templo: nunca sé cómo hacer encajar en la maleta la bolsa con los tupper-wares con comida que me prepara mi querida madre, que siempre es lo último que meto. Un poco de "tetris" por aquí, unos empujones por allá... hasta que al final la cremallera cierra milagrosamente una semana más.

Pásalo genial en las JMJ, seguro que es una bonita experiencia. No me cabe duda de que postearás al respecto ;-)

Aprendiz dijo...

Muchísimas gracias Nagore!

Un besazo!!


Antonio,

me alegro de que te haya gustado!

Pues la verdad no tenía pensado escribir nada a la vuelta sobre la JMJ porque ya me pongo a estudiar y esto me distrae mucho, pero ya veré...

Besos

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Está usted describiendo mi vida.

Durante años estuve viviendo entre semana fuera de casa y creo que he comenzado a viajar (100 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta), sólo por no tener que hacer la dichosa maleta.

Nunca me cabe nada y eso que nunca llevo demasiadas cosas. En los aeropuertos la mía puede ser voluminosa pero siempre será la más ligera. Y eso que algunas chicas llevan "sólo lo imprescindible": tres o cuatro neceseres, dos o tres pares de botas, los zapatos planos, los tacones, las sandalias, los vestiditos, las chaquetas para cuando haga frío,...

¿De verdad una mujer necesita tantas cosas?

Llegué hace cinco días de Palma y aún no he deshecho la maleta. Tengo la ropa que he lavado, sin planchar, tirada en una habitación.

Pufff!!!! Yo no tengo a mi madre en casa presionando y así está todo: hecho una leonera.

Aprendiz dijo...

Subdire,

una mujer necesita todo lo que lleva en sus maletones, y mucho más, pero nos tenemos que aguantar... estaría bien hacer un post sobre "lo que llevamos las mujeres en la maleta"...jajajaja pero no seré yo desde luego la que descubra tal intimidad ;-)

Pues eso no Subdire, ¡¡a recoger!! jajajaja